Ir al contenido

Cesta

La cesta está vacía

Artículo: El neumático también es un muelle. Y nadie controla su rebote.

Neumático de moto en contacto con el asfalto y rebote de la masa no suspendida

El neumático también es un muelle. Y nadie controla su rebote.

Cuando hablamos de suspensión, pensamos en el amortiguador. En el muelle. En la horquilla. En todo lo que hay entre el chasis y el suelo.

Pero hay un elemento que también actúa como muelle y que casi nadie menciona: el propio neumático.

Al pisar un bache o una irregularidad, el aire comprimido y la carcasa de caucho se deforman almacenando energía. Y cuando el impacto cesa, esa energía se libera en forma de rebote mecánico. Igual que un muelle. Pero sin válvulas. Sin aceite. Sin ningún mecanismo interno que controle la velocidad ni la amplitud de ese retorno.

El neumático rebota libremente. Y eso tiene consecuencias.

Lo que existe dentro del neumático para gestionar ese rebote

El único mecanismo interno que mitiga el rebote es la histéresis del caucho. El caucho es un material viscoelástico: cuando se deforma y vuelve a su forma original no devuelve el 100% de la energía que recibió. Una parte se pierde en forma de calor. Los neumáticos de alto agarre están diseñados precisamente con compuestos de alta histéresis para absorber los microimpactos del asfalto sin rebotar de forma inmediata.

Es una ayuda. Pero no es suficiente para controlar el rebote en situaciones de impacto real.

Lo que controla el rebote desde fuera: la presión

La presión de inflado determina la constante elástica del neumático. Es decir, cuánto cuesta deformarlo y con qué violencia rebota.

Con presión excesiva, el neumático se vuelve rígido. Ante cualquier imperfección del asfalto, el aire comprimido se expande violentamente y el neumático rebota sin freno, generando microdespegues del suelo que destruyen la tracción.

Con presión óptima, la carcasa flexiona lo suficiente para copiar el terreno, utilizando la flexibilidad del caucho para disipar parte del rebote de forma natural antes de que la fuerza se transmita a la suspensión.

La presión correcta no es un detalle. Es la primera línea de defensa contra el rebote incontrolado.

Lo que ningún neumático ni ninguna presión pueden resolver por sí solos

Las suspensiones convencionales son demasiado lentas para reaccionar a la velocidad a la que rebota la goma. El rebote ocurre en milésimas de segundo. La suspensión llega después.

Por eso la ingeniería desarrolló soluciones complementarias que actúan directamente sobre la masa no suspendida, en el punto exacto donde el problema ocurre.

En Fórmula 1 el precedente fue el mass damper de Renault: un sistema instalado en el morro del coche para contrarrestar el rebote incontrolado de los flancos del neumático. Funcionaba. Tanto que fue prohibido.

El Resonador Gravitacional de Oversuspension trabaja sobre el mismo principio pero con un mecanismo radicalmente diferente. Se instala directamente en el basculante, en la masa no suspendida. Cuando el neumático golpea una irregularidad y tiende a rebotar hacia arriba, la masa interna del Resonador se mueve en dirección opuesta generando una contrafuerza activa que cancela la energía del rebote de forma inmediata.

No atenúa el rebote. No llega tarde como la suspensión convencional.

Actúa en el mismo instante en que el rebote se produce. Y mantiene el neumático donde tiene que estar: pegado al asfalto. BUSCA TU KIT

Blog posts

Permanecer pegada al suelo

Permanecer pegada al suelo

“La misión de nuestra rueda es una sola: permanecer pegada al suelo". No debería existir una masa no suspendida viajando por el aire. Tenemos el suelo, tenemos el caucho, tenemos el punto de contac...

Leer más
Tecnología Oversuspension en MotoGP - Ducati, Yamaha, KTM

Tecnología MotoGP

Cuando la élite del motociclismo dice sí, algo ha cambiado para siempre. En la parrilla más exigente del mundo, donde cada décima de segundo vale millones y donde ningún ingeniero acepta una soluci...

Leer más
El rebote de tu neumático

El rebote de tu neumático

El origen del problema: aire, goma y física sin control. Para entender por qué el neumático rebota, hay que ir al principio. A los elementos que lo componen y a las leyes físicas que los gobiernan....

Leer más
Física y Química

Física y Química

Tu cuerpo en la moto: entre el éxtasis y la supervivencia. Hay una razón por la que enganchas. Por la que cada vez que llegas a casa con la moto ya estás pensando en la próxima salida. Por la que u...

Leer más
Motorista conduciendo una moto deportiva en carretera mientras mantiene el control y la tracción sobre el asfalto OVESUSPENSION

Sin escapatorias

Sin escapatorias. En un circuito, cuando algo sale mal, el sistema está diseñado para darte una segunda oportunidad. La gravilla frena tu caída. Las barreras absorben el impacto. El médico llega en...

Leer más
Transmisión

Transmisión

El rebote que destruye lo que no ves. Cuando el neumático rebota de forma incontrolada, la energía que genera no desaparece. Tiene que ir a algún sitio. Y va. Se propaga hacia arriba por toda la ca...

Leer más
Regulación de frecuencia Resonador Gravitacional Oversuspension

Frecuencia y regulación

Frecuencia y regulación: cómo afinas el Resonador Gravitacional a tu moto. Para entender cómo se regula Oversuspension, hay un concepto físico que lo explica todo: la frecuencia. La frecuencia mide...

Leer más
Aquaplaning moto lluvia perdida adherencia rueda trasera

Oversuspension en lluvia: lo que ocurre antes de que pierdas el control

La lluvia no quita la adherencia de golpe. Lo hace por etapas. Y la etapa más peligrosa no es la última, cuando el neumático ya ha perdido el contacto. La etapa más peligrosa es la anterior: cuando...

Leer más
chattering moto

Qué es el chattering y por qué destroza tu confianza en curva

Hay una sensación que todo piloto reconoce aunque pocos saben nombrar. Estás tumbado en curva, acelerando con suavidad desde el vértice, y de repente la rueda trasera empieza a vibrar. No es un der...

Leer más

Selector de motos

devoluciones gratuitas

garantía de por vida

pruébalo sin compromiso

paga a plazos